domingo, 17 de febrero de 2013
Dudosos inventos VI
Lo magnífico de lo sutilmente callado sólo aparece cuando es dicho. Entonces, él no frena jamás y se llena la boca de conocimientos más o menos inútiles. Digo esto porque considero que es una persona infeliz, esclava bajo el peso de esa roca que es lo existente, que también es objetivo. Impone reglas, por eso es que oprime. Y la felicidad es una felicidad de niño, pues es el cielo el que tiene el poder de conceder o negar el deseo, y así se convierte en la fuente de donde emana la libertad velada, repleta de agradecimientos. Pero lo negativo no tiene procedencia, no se ve, o se percibe parcialmente. Así es como él vive aprisionado dentro de una caja que desconoce, y su vida y sus goces son tan insustanciales como esta descripción.
Dudosos inventos V
El cadáver absoluto desea más que nada añorar algo. La luz infrarroja lo invoca y lo quema en las delicias de la superstición mientras mi dulce cuerpo de buen azar momentáneo cierra las cortinas que ocultan el misterio. El finísimo hilo plateado se corta con el transcurrir de la ruta. De repente, muere el narrador o explotan mis aullidos, se derriten. Junto a mi grito de miel se deforma la abeja perseguidora, aumenta la velocidad y tres dudas se desvanecieron de mis oídos.
Las calles son frías para el que no sabe mirar, y para el que sabe, también. Sólo la magia trae algún tipo de llave que encierra, pero no, eso tampoco se traduce al idioma de tus ojos. El cadáver absoluto sigue ahí, calentito. Apostaría un brazo por saber cómo sería vivir con sólo un brazo. Me tiraría al agua porque no sé nadar, vestido con mi mejor traje. Esto que no es música sirve para jugar, todo lo otro es como un bla bla donde se erigen las ciudades políticas de los hombres. Y tu pecho te incomoda, te hace sentir que soy un tonto, y es un poco por eso por lo que mi silencio valió la pena.
Las calles son frías para el que no sabe mirar, y para el que sabe, también. Sólo la magia trae algún tipo de llave que encierra, pero no, eso tampoco se traduce al idioma de tus ojos. El cadáver absoluto sigue ahí, calentito. Apostaría un brazo por saber cómo sería vivir con sólo un brazo. Me tiraría al agua porque no sé nadar, vestido con mi mejor traje. Esto que no es música sirve para jugar, todo lo otro es como un bla bla donde se erigen las ciudades políticas de los hombres. Y tu pecho te incomoda, te hace sentir que soy un tonto, y es un poco por eso por lo que mi silencio valió la pena.
Dudosos inventos IV
Es como si
estuviera a punto de alucinar
pero si esa nube se va me voy yo
aunque no se me entienda
entre el desierto sin gente
surcando los autos, deslizándose por la música
yace uno de mis más finos monstruos
manchados de tierra, rodeados de mosquitos
esas criaturas toman siestas en mis entrañas
que son la parte más poética que tenemos
a pesar de que nadie lo sepa
y es que no lo ven, porque
mis monstruos son un espejo roto
una palabra linda, una flor
son, todavía, cada uno de los rincones explorados
por eso nadie me cree
no maduraron
se sirven de la lujuria y la soberbia
incluso se dejan llevar por la miseria de lo simple
para cuando tenga mejores acentos con los que hablar
sin titubear....tanto
aprendiendo a exasperarme, a ser una explosión brillante
entonces las ilusiones llenarán mi sol
serán mi musa de cristal
y ahí podrán amar
a mis dulces monstruos
estuviera a punto de alucinar
pero si esa nube se va me voy yo
aunque no se me entienda
entre el desierto sin gente
surcando los autos, deslizándose por la música
yace uno de mis más finos monstruos
manchados de tierra, rodeados de mosquitos
esas criaturas toman siestas en mis entrañas
que son la parte más poética que tenemos
a pesar de que nadie lo sepa
y es que no lo ven, porque
mis monstruos son un espejo roto
una palabra linda, una flor
son, todavía, cada uno de los rincones explorados
por eso nadie me cree
no maduraron
se sirven de la lujuria y la soberbia
incluso se dejan llevar por la miseria de lo simple
para cuando tenga mejores acentos con los que hablar
sin titubear....tanto
aprendiendo a exasperarme, a ser una explosión brillante
entonces las ilusiones llenarán mi sol
serán mi musa de cristal
y ahí podrán amar
a mis dulces monstruos
Dudosos inventos III
Por hoy, éste es mi lugar en el mundo. Con este cielo que parece una postal lejana y engañosa, gana velocidad mi mente, y sus contradicciones desfilan por mis ojos, y no necesito ningún protector, y no importa que algunos no hayan entendido, o no quieran entender. El respeto es otra contradicción, es como salir de una caja fuerte que es un hogar.
Todo esto que digo ya es viejo, desde antes de nacer es casi un germen muerto por toda la historia de las palabras.
Hay que hacer como que no se hace, fingir creer (porque yo no creo), y así el grito se convertirá en un viento mecedor. Cuidado con desear cualquier cosa, eso lleva a la caída que, si bien puede ser hermosa, es más auténtica y por tanto más aburrida. Son los primeros pasos y no reconozco a ningún maestro aún. ¿Verdaderamente seré yo?
Me gustan los pensamientos, me gusta encadenar porque cuando te aprisiono te dan ganas de besarme, y yo aprieto hasta que de forma imprevista vuelan pedacitos de carne muerta por todo el lugar.
Cuando vuele ya voy a estar solo, pero...¿Por qué me preocupa si dije no necesitar protector? Desde el horizonte nada tiene sentido, excepto cuando se mira para abajo.
Sirviéndome de este río que me vuelve ignoto, presiento la no-soledad. Yo sé los hay que no son humanos, porque han descubierto el secreto para poder decir las cosas, como árbol o luna, significados tan ampliamente abusados.
Ahora me dicen que le dé un final.
¿Está mal que desee ciertas cosas?
¿O que no haya aprendido nada?
¿Por qué me mirás así?
Todo esto que digo ya es viejo, desde antes de nacer es casi un germen muerto por toda la historia de las palabras.
Hay que hacer como que no se hace, fingir creer (porque yo no creo), y así el grito se convertirá en un viento mecedor. Cuidado con desear cualquier cosa, eso lleva a la caída que, si bien puede ser hermosa, es más auténtica y por tanto más aburrida. Son los primeros pasos y no reconozco a ningún maestro aún. ¿Verdaderamente seré yo?
Me gustan los pensamientos, me gusta encadenar porque cuando te aprisiono te dan ganas de besarme, y yo aprieto hasta que de forma imprevista vuelan pedacitos de carne muerta por todo el lugar.
Cuando vuele ya voy a estar solo, pero...¿Por qué me preocupa si dije no necesitar protector? Desde el horizonte nada tiene sentido, excepto cuando se mira para abajo.
Sirviéndome de este río que me vuelve ignoto, presiento la no-soledad. Yo sé los hay que no son humanos, porque han descubierto el secreto para poder decir las cosas, como árbol o luna, significados tan ampliamente abusados.
Ahora me dicen que le dé un final.
¿Está mal que desee ciertas cosas?
¿O que no haya aprendido nada?
¿Por qué me mirás así?
Dudosos inventos II
...Y no sabía qué hacer. Me sentía perdido. Todo recién había empezado, pero mi melancolía presagiaba vacíos. Creo que siempre fui un poco así, encontrándole lo negativo a cualquier dios. Es que....tengo miedo de estar loco. O, en realidad no tanto eso, sino el aparentar estarlo. Ay, ¡los demás! Si no fuera por ellos me sentiría mejor, sumido en una soledad infinita y cálida. No quiero reconciliarme con nada, ni sonreír, ni llorar por descargarme. Esos sentimientos mundanos me provocan asco. ¿Quién diría que estaría tan lleno de oscuridad? No me importa. Me voy aferrando a estas curitas temporales, malditos bálsamos que retrasan el...¿el qué? Ni siquiera tengo palabras, soy un pésimo despreciador. Pero todo esto es porque miento. Soy un vil embustero, el más bajo que pueda haber, y ni gritar vale la pena. ¿Es que no me vas a ayudar? Los sonidos ya no me dicen nada. Quiero que tu aliento venga por mí y me saque de esta quietud. Ser una estatua es muy aburrido. El viento no es más que un engaño, siempre lo ha sido. Y acá caigo nuevamente en este abismo de pensamientos negros y cuervos sin ojos que hieren la carne. ¡No! Todo es basura, sus falsas luces de espectáculo iluminan la ignorancia. Y yo escribo y escribo. Creo que sufro también, aunque esto no sea verdaderamente sufrir. Tengo que enfrentar el hecho de que no soy pobre, sino un tonto.
Por ahora no hay estrellas, ni muertes. Tal vez quede aprender. Pero siempre están las locas excusas que son barreras tan estúpidas, tan aborrecibles. ¿Cómo las supero?
Por ahora no hay estrellas, ni muertes. Tal vez quede aprender. Pero siempre están las locas excusas que son barreras tan estúpidas, tan aborrecibles. ¿Cómo las supero?
Dudosos inventos I
¿Qué se le da a un hombre que ha perdido la magia?
cuando se divisa el horizonte y la noche no fue más que el pasado,
si el temblor de las trampas continúa amenazando los sueños
que se tornan más negros a medida que avanza la vigilia
en cada árbol, en cada estación.
Algunos no han visto lo suficiente
pero yo sé que hay cadáveres en nuestras cabezas
rondando los espacios vacíos
y al mencionarlos, te llevo conmigo
me ayudás a cicatrizar en este bosque petrificado
para que yo también sea uno de esos monstruos de piedra
y las montañas no sirven, sólo se caen
entierran, inmortalizan
se escapan entre mis dedos fríos.
Podría ser un sacerdote, para predicarte
así al menos existiría un poco de luz
entre tanta tiniebla maldita
en la cual no me regocijo
no, no hay festines ni ídolos
a veces ni siquiera estás vos para ayudarme
para correr de los terremotos, de los castillos
de las mareas y los ríos
de imágenes que saben que no son
de ojos, de fuegos corrosivos
y cómo me van a tomar en serio
con enumeraciones simples.
Igual para qué quiero a los demás que son sombras
no seré presa de sus telarañas
ni me atrae su magia estúpida
porque vivo con la certeza
de que toda oscuridad, toda posibilidad
nace y se pudre, degradándose
empequeñeciéndose lentamente en mi ser
y afuera de eso
afuera no hay nada más
cuando se divisa el horizonte y la noche no fue más que el pasado,
si el temblor de las trampas continúa amenazando los sueños
que se tornan más negros a medida que avanza la vigilia
en cada árbol, en cada estación.
Algunos no han visto lo suficiente
pero yo sé que hay cadáveres en nuestras cabezas
rondando los espacios vacíos
y al mencionarlos, te llevo conmigo
me ayudás a cicatrizar en este bosque petrificado
para que yo también sea uno de esos monstruos de piedra
y las montañas no sirven, sólo se caen
entierran, inmortalizan
se escapan entre mis dedos fríos.
Podría ser un sacerdote, para predicarte
así al menos existiría un poco de luz
entre tanta tiniebla maldita
en la cual no me regocijo
no, no hay festines ni ídolos
a veces ni siquiera estás vos para ayudarme
para correr de los terremotos, de los castillos
de las mareas y los ríos
de imágenes que saben que no son
de ojos, de fuegos corrosivos
y cómo me van a tomar en serio
con enumeraciones simples.
Igual para qué quiero a los demás que son sombras
no seré presa de sus telarañas
ni me atrae su magia estúpida
porque vivo con la certeza
de que toda oscuridad, toda posibilidad
nace y se pudre, degradándose
empequeñeciéndose lentamente en mi ser
y afuera de eso
afuera no hay nada más
viernes, 1 de febrero de 2013
Exquisite Corpse (con Nati)
Entre el manto aterciopelado de la noche
Las luces devoraban el aire, los hombres nada sabían de sus funestos destinos
Aquél que nos retuerce, ciega y duele cuando las voces callan, cuando la piel no tiembla, y cuando la sombra nos observa
Los edificios cuidan al artista histriónico y pretencioso
Genio embustero, guía de este mar embravecido en el que al amanecer, renacerás
Y mientras mis recuerdos te dibujaban, el cielo se caía como fuego
Y te quemás. Y es inevitable; sí, quemarse, mientras aquellas figuras sombrías te adormecen en tu vigilia
Para que su sombra se aleje danzando
Nat & Mat
Las luces devoraban el aire, los hombres nada sabían de sus funestos destinos
Aquél que nos retuerce, ciega y duele cuando las voces callan, cuando la piel no tiembla, y cuando la sombra nos observa
Los edificios cuidan al artista histriónico y pretencioso
Genio embustero, guía de este mar embravecido en el que al amanecer, renacerás
Y mientras mis recuerdos te dibujaban, el cielo se caía como fuego
Y te quemás. Y es inevitable; sí, quemarse, mientras aquellas figuras sombrías te adormecen en tu vigilia
Para que su sombra se aleje danzando
Nat & Mat
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